Antes, cuando salía sola, rompía mi nariz. Pobre mi corazón, sufría.. pero yo estaba a mil. SIEMPRE hipotequé mi vida para poder seguir. Riesgo, amor y fantasía: las claves para mí. Siempre te busqué, siempre tuve que llorar para ver que esta vida valía. Siempre desperté de mis pesadillas y nunca tendré la paz que necesito. Antes dormía todo el día para reconstruir todas mis neuronas perdidas que se quisieron ir. Pronto caí que estaba herida, ya no quería reír. TODOS ME DABAN POR PERDIDA, cansados de insistir. Pero recordé a mi padre enseñándome a ver el mundo tal cual era; no podía ser que le falle a mis amigos de ayer, a los de hoy y siempre. No le dan los ojos, pero la piba sigue igual, necesita estar despierta. Siempre vuelve a ir,
y aunque duela
nunca deja de aprender.